51.000 patos fueron sacrificados en el este de Hungría, producto de un nuevo foco de gripe aviar detectado por las autoridades veterinarias del país. La información fue dada a conocer por el portal digital agrícola Agrarszektor.
La presencia del virus ha sido confirmada en las localidades de Tiszadob y Hajdúnánás, de acuerdo a la Oficina Nacional de Seguridad en la Cadena Alimentaria (Nébih)
La Nébih ordenó la instalación de un área de defensa de un radio de 3 kilómetros, y otro de observación de 10 kilómetros. También se detectó la presencia de la cepa H5N2 en el pueblo de Jászszentlászló, donde se instaló una zona de observación de 1 kilómetro.








